El oso panda






Nombre científico: Ailuropoda melanoleuca
Promedio de vida: 20 años (En libertad)
Masa Corporal: Hembra: 70 – 100 kg (Adulto)
Altura: 60 – 90 cm (Adulto, Al hombro)
Periodo de gestación: 95 – 160 día
 Longitud: 1.2 – 1.9 m (Adulto)

Alimentación: 
El plato fuerte del oso panda es el bambú, el cual forma espesos bosques en el hábitat natural de este animal, por lo que apenas precisa desplazarse para obtener la cantidad de alimentos que necesita. Por otro lado, en esos lugares se encuentran seguros y poco deben temer la aparición de algún depredador.
Además de bambú, los osos panda comen raíces, huevos, bulbos, lirio, así como pequeños roedores y diminutos mamíferos. En este punto, resulta oportuno aclarar que este animal es carnívoro aunque debido a los cambios en su hábitat debieron adaptarse drásticamente para subsistir a partir de la ingestión de bambú.
Si bien, en los pandas hoy prevalece la alimentación típica de un herbívoro, su sistema digestivo es el de un carnívoro. Tal situación hace que su capacidad de digestión sea mucho menor que los auténticos herbívoros y quienes sostienen su condición de carnívoros.
Por otro lado, y debido a su tamaño y metabolismo, el panda debe comer grandes proporciones de bambú, en un intento de satisfacer sus necesidades. Se considera que un panda macho puede ingerir en un día alrededor de 18 kg de bambú.
Rutina diaria: 
Los osos panda suelen ser animales sedentarios pues la mayor parte de su día la dedican a dormir y a comer, lo cual sin dudas se encuentra estrechamente vinculado con lo poco que le aporta el bambú a su enorme cuerpo. De tal forma, se considera que este mamífero pasa entre 12 y 14 horas para satisfacer su apetito.
A diferencia de otros osos, el panda no hiberna durante el invierno, por lo que en esa época del año debe vagar hasta llegar a otro clima que le permita encontrar los brotes, hojas y tallos que prefiere comer.
Para poder hacer esto, el panda está adaptado a comer dos especies de bambú: Sinarundinaria fangiana y Fargesia spathacea, ubicadas en los pisos alpinos y a poca altura, respectivamente.



Hábitat

Su hábitat natural son los bosques de bambú y las cadenas montañosas de China Central y el Tíbet; sin embargo, dado que se han destruido la mayoría de dichos bosques, se ha tenido que recurrir a su cautiverio en santuarios y reservas de vida animal. 


PROTEGIENDO UN ICONO DE LA NATURALEZA


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